Quien tiene menos de treinta años y no es liberal, no tiene corazón;
Quien tiene más de treinta y sigue siendo liberal, no tiene cerebro.
Quien tiene más de treinta y sigue siendo liberal, no tiene cerebro.
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Creo que es una de las mejores frases que he escuchado en mucho tiempo.
Define bastante bien a las nuevas generaciones; a veces, unos descerebrados fieles a sus ideales…